Un jersey para Cusco, una camisa ligera para Puerto Maldonado y algo contra el viento de la costa: las capas combinan bien en un viaje por Perú. Empieza con ropa que puedas usar en varios lugares. Después añade lo que requieren tus excursiones concretas. Un trayecto en tren con una bolsa pequeña y una caminata de varios días necesitan su propia preparación.

La base que viaja contigo
- Ropa interior, calcetines y camisetas para los días entre dos lavados, más una muda limpia para el día de lavandería.
- Un pantalón largo ligero y otro pantalón o falda adecuados para tus salidas; quizá un pantalón corto para días cálidos.
- Una camisa fina de manga larga, un polar o jersey y una chaqueta que proteja del viento y la lluvia.
- Calzado cómodo que ya hayas usado para caminar; sandalias o chanclas ligeras para el alojamiento si las utilizas.
- Ropa para dormir, un neceser compacto y traje de baño si tu viaje incluye piscina o playa.
- Una mochila pequeña, botella reutilizable, gorra o sombrero, gafas de sol, protector solar, repelente de insectos y una bolsa separada para la ropa sucia.
Es un punto de partida, no una cantidad fija de prendas para todo el mundo. Si vas a lavar al cabo de cinco días, cuenta esos cinco días y una muda de reserva, no las tres semanas del viaje. Piensa también en lo que llevas puesto a la vez: la camiseta fina bajo el polar ya no es una prenda limpia de reserva ese día.
Junto al mar: viento y un día de ciudad
Para Lima y Paracas resulta útil una capa ligera contra el viento, además de tu ropa habitual. El invierno limeño puede ser gris y húmedo; lleva algo cómodo también para un almuerzo largo o una visita al museo. Una camiseta ligera, un jersey y una capa exterior se pueden usar por separado. Si viajas sobre todo por la playa y los días de verano, reserva más espacio para ropa ligera. No necesitas un conjunto distinto para cada localidad costera.
En los Andes: piensa también en la noche
Para Cusco, Puno y una noche en el valle del Colca, la ropa de abrigo forma parte del equipaje aunque la tarde sea soleada. Una capa interior fina, un polar o jersey y una chaqueta abrigada adicional permiten adaptarte a la mañana, la caminata y la noche. Si eres friolero, considera también mallas térmicas, gorro y guantes. Al elegir alojamiento, mira la calefacción y la ropa de cama; la temperatura de la tarde dice poco sobre lo que te resultará cómodo en la habitación.
Visitar ciudades y dar un paseo corto no exige el mismo calzado que varios días por senderos de montaña. Elige los zapatos según la caminata que realmente reserves y úsalos antes en casa. Una travesía necesita su propia lista: saco de dormir, esterilla, tienda, equipaje transportado y posibles artículos de alquiler deben quedar detallados. Pregunta qué está incluido, qué cargas tú y si hay disponibilidad de tu talla. La lista general del viaje no sustituye esos acuerdos.
Para el bosque: ropa ligera y una muda seca
Para caminar por Tambopata o los alrededores de Iquitos, las mangas largas ligeras y el pantalón largo son una base útil. Añade ropa de lluvia y guarda una muda seca para la noche separada de la ropa de caminata. Una bolsa interior resistente al agua ayuda a guardar ropa y aparatos; separa las prendas mojadas y airéalas al llegar. Para una excursión de noche, lleva tu propia linterna o frontal, con pilas adecuadas o cable de carga.
Pregunta al alojamiento por las botas, la ropa de lluvia y la carga de aparatos antes de salir. ¿Prestan botas de goma y tienen tu talla? ¿En qué horarios se puede cargar? ¿Qué bolsa puede ir en el traslado? El material prestado puede ahorrar espacio, pero no des por hecho que un alojamiento ofrece lo mismo que otro. Las respuestas determinan lo que debes añadir.
Equipaje de tren y mochila de día para Machu Picchu
Separa el equipaje para dormir en Machu Picchu Pueblo de la mochila de día para el recinto arqueológico. Puedes llevar una mochila plegable dentro de la bolsa del tren; mantén el conjunto dentro del equipaje permitido. Inca Rail indica una pieza de equipaje de mano de hasta 8 kg y un máximo de 118 cm sumando alto, largo y ancho. PeruRail publica condiciones por ruta y servicio; lee las de tu reserva junto con su página actual de equipaje. Una maleta aceptada en la cabina de un avión no encaja automáticamente en tu reserva de tren.
Para el recinto arqueológico, las normas oficiales indican un tamaño máximo de 40 × 35 × 20 cm por bolsa. Mide la mochila llena, en lugar de guiarte solo por los litros de la etiqueta. Lleva únicamente lo necesario para la visita y deja las cosas de la noche en un lugar acordado. El equipaje del tren y las bolsas en la entrada pasan por controles distintos.
Acuerda dónde quedará el equipaje grande y dónde lo recogerás. Dejarlo en Ollantaytambo resulta práctico si vuelves allí; una ruta de regreso diferente necesita otro plan. Pregunta al hotel o al transportista por la ubicación de la consigna, sus horarios y posibles costes. Conserva contigo los documentos y lo que necesites durante la etapa corta.
Lavar libera espacio si lo organizas a tiempo
Organiza la lavandería durante una estancia de más de una noche. Al entregar la ropa, pregunta cuándo estará lista, cómo calculan el precio y si las prendas delicadas pasarán por la secadora. Aparta ropa limpia para ese día. También puedes lavar alguna prenda a mano, pero cuenta una camiseta como repuesto solo cuando esté seca. Una bolsa de ropa sucia ayuda a distinguir lo limpio después de varios cambios de hotel.
Cables, linterna y batería externa
Guarda juntos los cargadores y cables y lleva los que correspondan a tus aparatos. Carga la linterna antes de una excursión nocturna. Las baterías externas tienen normas específicas en los vuelos: LATAM indica un máximo de dos unidades de hasta 100 Wh cada una, únicamente en el equipaje de mano y accesibles bajo el asiento, nunca en el compartimento superior. Tampoco permite utilizarlas ni cargarlas a bordo. Consulta las condiciones actuales de cada aerolínea antes de guardar una.
Prueba también en casa cómo queda la bolsa pequeña del tren o del alojamiento de selva. ¿Cabe la chaqueta cuando te la quitas? ¿Puedes sacar los billetes y una camiseta seca sin vaciarla entera? Esa pequeña prueba ayuda a ver qué funciona mejor que otra lista.